La Asociación de Bebidas sin Alcohol del Perú (ABRESA) expresó su rechazo a la intención del Poder Ejecutivo de incrementar el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) mediante un decreto supremo y advirtió que la medida afectaría la inversión privada, el empleo formal y la sostenibilidad de miles de pequeños negocios en el país.
A través de un pronunciamiento, el gremio cuestionó que el Gobierno impulse cambios tributarios de relevancia a pocas semanas del cambio de mando presidencial. Según ABRESA, una modificación de esa magnitud durante la ejecución del año fiscal genera incertidumbre y reduce la predictibilidad que requieren las empresas para mantener sus inversiones y operaciones.
La asociación sostuvo que la industria de bebidas no alcohólicas enfrenta actualmente una de las cargas tributarias más elevadas a nivel internacional. Detalló que el sector paga tasas de ISC de 12 %, 17 % y 25 %, además del Impuesto General a las Ventas (IGV) de 18 %, niveles que, según indicó, superan ampliamente el promedio de 8 % que recomienda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
ABRESA también cuestionó el uso recurrente del ISC como mecanismo para incrementar la recaudación fiscal. El gremio afirmó que este impuesto nació con objetivos vinculados a la salud pública, pero aseguró que en la práctica cumple una función principalmente recaudadora. Como respaldo de esa posición, señaló que el Estado recaudó más de 6.430 millones de soles por este concepto entre 2018 y 2025.
Asimismo, alertó sobre las consecuencias que tendría un nuevo incremento para la cadena comercial vinculada al sector. Según sus estimaciones, una subida del impuesto provocaría una reducción de las ventas y afectaría directamente a más de 535.000 bodegas en todo el país, de las cuales alrededor del 60 % están administradas por mujeres.
El gremio señaló que estos negocios ya enfrentan dificultades derivadas de la inseguridad ciudadana, las extorsiones y el cierre de miles de establecimientos durante los últimos meses.
ABRESA también pidió que el debate sobre la consolidación fiscal incluya medidas orientadas a mejorar la calidad y eficiencia del gasto público antes de trasladar nuevas cargas tributarias a las empresas formales.
La asociación añadió que la actual estructura tributaria ya cumple los objetivos de salud pública planteados por las autoridades y afirmó que más del 71 % del portafolio de la industria corresponde a bebidas con bajo contenido de azúcar. En ese sentido, consideró que un nuevo aumento carecería de sustento técnico y respondería principalmente a fines recaudatorios.
Finalmente, ABRESA reafirmó su compromiso con el desarrollo económico del país e instó a las autoridades a mantener políticas tributarias estables, predecibles y respaldadas por evidencia técnica.
“El Perú necesita competitividad y estabilidad para seguir creciendo, no medidas de último minuto que comprometan el sustento de miles de familias”, señaló la organización.



