Con motivo del Día del Padre, especialistas en salud hicieron un llamado a los hombres para que prioricen los controles médicos preventivos y no esperen a presentar síntomas persistentes antes de acudir a una evaluación profesional.
El cáncer de próstata continúa entre las enfermedades oncológicas con mayor incidencia en la población masculina peruana. Sin embargo, debido a que muchos hombres consideran que se trata de una condición lejana o poco probable, más del 75 % de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, según datos del Ministerio de Salud (Minsa).
Las cifras reflejan la magnitud del problema. De acuerdo con GLOBOCAN 2022, en el Perú se diagnostican alrededor de 23 nuevos casos de cáncer de próstata cada día, mientras que aproximadamente siete hombres fallecen diariamente a causa de esta enfermedad.
Especialistas de Oncosalud señalaron que uno de los principales desafíos para combatir esta enfermedad radica en que suele desarrollarse sin síntomas evidentes durante sus primeras etapas.
Según la Mayo Clinic, el cáncer de próstata puede avanzar silenciosamente durante años, por lo que los chequeos periódicos resultan fundamentales para detectar cualquier anomalía de manera temprana.
Asimismo, diversas molestias urinarias asociadas a la enfermedad suelen atribuirse erróneamente al proceso natural de envejecimiento. La American Cancer Society advierte que esta percepción lleva a muchos pacientes a retrasar la consulta médica y, por consiguiente, el diagnóstico oportuno.
Otro factor importante es el antecedente familiar. La organización estadounidense indica que tener un padre o hermano diagnosticado con cáncer de próstata duplica el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Los especialistas resaltaron que la detección temprana amplía las opciones de tratamiento y mejora considerablemente las posibilidades de recuperación. En ese sentido, Oncosalud informó que actualmente registra una tasa de sobrevida de 81.3 % en pacientes con cáncer de próstata, resultado que atribuye al diagnóstico oportuno y al acceso a tratamientos especializados.
Frente a este panorama, los expertos insistieron en la necesidad de fomentar una cultura de prevención entre los hombres peruanos, especialmente aquellos mayores de 50 años o con antecedentes familiares, con el objetivo de reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad.



