Tras la proclamación oficial de Keiko Fujimori como presidente de la República, el mercado cambiario peruano comenzó a mostrar una mayor estabilidad. El dólar cerró en S/3.40, alejándose del máximo de S/3.53 registrado durante la volatilidad electoral entre abril y junio.
“Para los próximos meses el tipo de cambio oscilará entre S/3.30 y S/3.45: el soporte cercano a S/3.30 responde al piso del último año y a la oferta estructural de dólares del sector exportador, mientras que la resistencia en S/3.45 marca el techo del rango postelectoral antes de la zona de máximos de S/3.53 (alcanzado en la campaña electoral)”, explica Alfredo Marentes, analista de mercado en VT Markets.
De acuerdo con Marentes, una apreciación del sol por debajo de S/3.30 dependerá de la combinación de tres factores: precios del cobre sostenidos en máximos históricos, un rápido nombramiento de un equipo económico que reduzca la incertidumbre política y un debilitamiento del dólar a nivel global.
“Una ruptura al alza hacia S/3.45-3.53, en cambio, se activaría con un retroceso brusco en metales -como el ajuste de cerca de 3% en oro, plata y cobre que llevó al USD/PEN a S/3.4234 a fines de junio pese al resultado electoral favorable-, retrasos en la instalación del gabinete o un impacto más severo de El Niño sobre la actividad”, agrega Marentes.
Minería y banca lideran el entusiasmo de los inversionistas
La Bolsa de Valores de Lima acumula un avance cercano a 27.5%-28.7% en lo que va de 2026 -su mejor primer semestre en casi una década-, y los sectores minero y financiero explican en conjunto cerca del 85% de esa mejora, según cifras de la propia BVL.
“Empresas mineras mantienen tendencia alcista sostenida por cobre en máximos y oro y plata en niveles elevados, mientras que valores de menor capitalización y más ligados al ciclo político local muestran mayor beta y son los que más reaccionan a titulares sobre destrabe de proyectos. En el sector financiero se mantiene una tendencia más estable, apoyada en el crecimiento del crédito y en un flujo constante de nuevos inversionistas minoristas hacia la bolsa”, sostiene el especialista de VT Markets.
No obstante, refiere que el principal riesgo técnico a vigilar es la caída del free float del mercado, de 55.9% en 2021 a 41.5% en 2025, que reduce la profundidad y puede amplificar los movimientos -en ambas direcciones- ante cada nuevo catalizador político.
Destrabar proyectos mineros fortalecería al sol
Perú es el segundo productor mundial de cobre y un exportador relevante de oro, por lo que destrabar proyectos mineros paralizados añadiría una fuente estructural -no solo cíclica- de ingreso de dólares vía exportaciones, recaudación fiscal e inversión extranjera directa.
“El impacto en la economía real también sería positivo: más recaudación para atender al fenómeno de El Niño, mayor inversión y un círculo virtuoso que el mercado ya empieza a descontar parcialmente en el rally de 28% de la BVL”, sostiene Marentes.
La salvedad -agrega- es el plazo: destrabar proyectos mineros de gran escala implica permisos ambientales, negociación con comunidades y procesos legales que rara vez se resuelven en semanas, por lo que el efecto cambiario más visible de este canal probablemente se materializará después del tercer trimestre, no dentro de él.



