Durante décadas, el ingrediente principal de la cerveza se desarrolló fuera del país. Hoy, el Perú empieza a dar los primeros pasos para cambiar esa historia.
Gracias a un trabajo conjunto entre Backus, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), La Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) y el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), los primeros cultivos experimentales de cebada maltera adaptada al clima peruano ya avanzan en los campos de Jauja y Huancayo.
Se trata de una variedad con alta calidad genética y tolerante a variaciones climáticas, desarrollada para responder a las condiciones del territorio peruano. Los resultados iniciales han sido positivos a pequeña escala. Ahora, el siguiente gran desafío será validar su capacidad de crecimiento a un nivel compatible con una de las operaciones cerveceras más grandes de la región.
Más allá de esta investigación, existe un propósito mayor: crear valor compartido desde la semilla hasta la botella. La categoría cervecera está profundamente conectada con la agricultura. Cada cerveza empieza mucho antes de su elaboración: nace en el campo, en la calidad de sus ingredientes y en la capacidad de miles de familias agricultoras para hacer del agro una actividad más competitiva y sostenible.
A través de “Herederos del Campo”, Backus impulsa el desarrollo de la agricultura local trasladando conocimiento, conectividad y herramientas financieras directamente a los productores con un objetivo concreto: fortalecer la competitividad y rentabilidad del campo peruano.

Al cierre de 2025, el 100% de los agricultores directos vinculados a esta cadena ya se encontraban capacitados, conectados y financieramente incluidos. En total, más de 1,000 agricultores han sido impactados con herramientas para prosperar en un mercado cada vez más competitivo.
Desde 2021, Backus ha adquirido más de 140 mil toneladas de ingredientes cultivados en el Perú —entre arroz y maíz— incorporando cada vez más insumos locales a una categoría que representa cerca del 1% del PBI nacional. Para Jean Carlo Martínez, Director de Sostenibilidad y Compras de Backus, este avance representa una nueva etapa para la categoría y el agro peruano.
“Desarrollar cebada maltera no es solo lograr que crezca. El verdadero desafío es validar que pueda responder consistentemente a la escala y exigencia que requiere una operación cervecera como la nuestra. Los primeros resultados son alentadores y representan un paso importante para conectar aún más el futuro de la cerveza con el futuro del agro nacional”, señaló.
Este proyecto forma parte del sólido convenio que Backus mantiene con el MIDAGRI y el INIA para impulsar el desarrollo de una cebada maltera local y fortalecer la competitividad agrícola del país. Porque el legado cervecero no empieza en la botella, empieza en el campo. Y hoy, el Perú ya empezó a sembrar el futuro de su propia cebada maltera.



