En los últimos años, las cirugías estéticas secundarias o de corrección han mostrado un crecimiento sostenido en el país. Cada vez más personas recurren a una segunda intervención tras no obtener los resultados esperados en una primera cirugía o presentar complicaciones funcionales o estéticas con el paso del tiempo.
Al respecto, el Dr. Rospigliosi, cirujano plástico, señala que “muchos pacientes llegan buscando corregir resultados que no cumplieron sus expectativas o que fueron realizados sin una evaluación integral previa. En una segunda cirugía es fundamental analizar el estado real de los tejidos, el tiempo transcurrido y, sobre todo, plantear objetivos realistas y seguros”.
Entre las causas más frecuentes que llevan a una segunda intervención se encuentran asimetrías, cicatrices visibles, resultados poco naturales o cambios corporales posteriores a la cirugía inicial. En otros casos, el problema surge por una mala indicación del procedimiento o por no haber considerado adecuadamente las características individuales del paciente.
Los especialistas advierten que el aumento de contenidos estéticos en redes sociales también ha influido en esta tendencia. La exposición constante a resultados idealizados puede generar expectativas poco realistas, lo que incrementa la insatisfacción y la búsqueda de correcciones quirúrgicas.
Otro aspecto clave es el tiempo de espera entre cirugías. Los médicos recomiendan respetar los procesos de cicatrización y recuperación antes de evaluar una nueva intervención, ya que una cirugía prematura puede aumentar los riesgos y comprometer el resultado final.
Finalmente, el Dr. Rospigliosi comenta que una segunda cirugía debe abordarse con mayor rigurosidad que la primera. La elección de un cirujano certificado, una evaluación detallada y una comunicación clara sobre los alcances del procedimiento son esenciales para lograr resultados seguros y satisfactorios.



